De la histórica función electoral sonorense del pasado 5 de julio, podemos extraer, vía reflexión, algunas valiosas conclusiones que, seguramente, serán de gran valor para los diversos actores políticos, con tal de que se realicen, las dichas reflexiones, con total objetividad y seriedad.
En los comicios, como es natural, se gana o se pierde, por tanto están totalmente fuera de lugar las burlas y el chacoteo dedicados a los perdedores.
Sin que pretenda establecer un orden de importancia o conclusiones definitivas en lo que se expresa enseguida si voy a ensayar una lista que sirva al menos de memorandum y también de invitación al intercambio ¡serio! de impresiones.
— Las encuestas, hoy más que nunca, demostraron su ineficiencia, por el motivo que se quiera o mande.
Horas antes de que se iniciara la jornada electoral, ellas daban por triunfador absoluto al candidato Carlos Zaragoza y, la realidad fue que lo barrió el ingeniero Lizárraga. Conclusión: para el 2012, con las encuestas “ni a las catotas”
— Da la impresión que el 2009 será la tumba de los absolutismos, de las altanerías, de éste será el candidato nomás por mis purititos destos, y el señor gobernador deberá, con toda sutileza y delicadeza, escuchar a sus correligionarios antes de imponer a “sus” candidatos, so pena que, soterradamente éstos le cobren sus actitudes soberbias dándole la espalda a la hora buena.
— En Guaymas; concretamente en Guaymas, los juniors que ya hacían cola para “después del Cacho”, tendrán tiempo de reflexionar antes de entrar a una aventura que les costaría millones sin contar ya con una garantía total de triunfo.
A mi juicio, está es la mejor enseñanza del 2009 para nosotros.
— Para el 2012, el o los candidatos deberán pensar muy bien el color de la camisa con la que se presentarán ante el electorado, en función del notorio fracaso de las odiosas camisitas coloradas con olor a sumisión absoluta.
— Asegura el gobernador, con cara de total desolación, que les afectó la manipulación del caso de la guardería. Bien sabido es que en la guerra todo se vale, menos tirar con caca. En las campañas política también todo se vale pero inclusive tirar con popó.
Sin que ponga en tela de duda que les haya afectado el caso ABC, a mí me parece que más afectó al tricolor, por ejemplo, las fabulosas cabalgatas para halagar el ego de una persona sobre la miseria total de muchos; o ese engendro de “PRI-SONORA”.
¿Qué no es el PRI un partido nacional? ¿en qué estúpida cabeza se concibió un partidito sonorense…? ¡Pa’ las pulgas de la guachada…!
— Quedó demostrado ahora que el gasto insolentemente elevado no garantiza el éxito… también se puede ganar con más inteligencia que billetes.
En fin, así podríamos seguir acrecentando esta lista, tarea que cedo al amigo lector, que, seguramente con más agudeza e inteligencia habría de enriquecerla…
(- eusebioosuna)